miércoles, 24 de diciembre de 2008

Navidad


Dulce Navidad
llena de luces, llena de sombras

Navidad repleta de buenos deseos
y tristezas enmascaradas

Navidad cubierta de brumas
y protagonista de farsas

Navidad, mentira y tradición
Navidad, gran refugio de hipocresía barata
y sonrisas caras

lunes, 15 de diciembre de 2008

quisiera darte...


"Nunca en la vida había deseado tanto ser diferente, para poder prometerte un pasado intacto y un futuro preparado para envejecer junto al tuyo. Pero hay deseos que no pueden hacerse realidad, como éste, que no me permite vivir tranquila. Por eso solo puedo asegurarte nuestro presente, nuestros momentos de ahora, y el recuerdo que en un futuro vendrá a tu memoria, de aquel año en el que aprendiste a amar. Porque yo a ti también te recordaré de ese modo, ya que hasta ahora nadie me había quitado el aliento, me había nublado la vista y acelerado mi corazón de tal manera. Nadie me había hecho plantearme lo implanteable, nadie me había hecho dudar de mí, de mi fuerza y de mi orgullo... nadie, en definitiva, me había enseñado a que soy capaz de enamorarme. Por eso mírame, olvídate de los demás, de lo quenos rodea, de las normas impuestas y párate a escuchar tu corazón, que es el único que puede ayudarte a resolver tus dudas y encarar tus miedos..."

¿Llegará esta carta a tus manos?

domingo, 7 de diciembre de 2008

desafiando a la vida


abriendo ventanas...
subiendo telones...
escalando montañas...
pintando paredes...

qué lindas son las mañanas en las que deseas comerte el mundo,
sonreír a la vida y desafiar al destino...
solo, acompañado...
valiente o atemorizado...

eso no importa...
la vida es una frase con puntos suspensivos...

sábado, 6 de diciembre de 2008

tímida tonta

como no me atrevo a decírtelo, me callo y me enfado,
me enfado sin motivo y tú te enfadas al no oírlo...
quieres que te diga aquello que nos apetece hacer a los dos...
lo que me apetece hacer a mí... sin resguardarme en ese plural...
que aunque sé que tú también deseas, anhelas escucharlo de mi boca
aunque sea solo una vez...

y tú enfadado, y yo enfadada, nos miramos y resoplamos...
qué hartos estamos el uno del otro... qué harto estás de mí y de mi absurda timidez... qué harta estoy de mí... yo también...
y espero que tú lo digas, y no lo dices por lógico despecho
y yo pienso que no quieres y aún sello más mis labios... y aumenta mi enfado y mi descontento... y pierdes la paciencia y te azotan los nervios y por fin te doy una doy una mala contestación no merecida y tú me gritas sin capacidad de ofenderme... y yo sonrío de medio lado, y tú me agarras enojado... y te sujeto también... y se te pasa el enfado...

sábado, 22 de noviembre de 2008

la anciana

La anciana, ataviada con un abrigo largo y un fular alrededor del cuello, para tapar las arrugas de su piel, le preguntó al muchacho que se detuvo junto a ella en la parada del autobús:
-Joven ¿qué necesito para ser una princesa?
El chico miró a la extraña sorprendido, y se encontró frente a unos ojos claros, diminutos, y una nariz chata, centrando el paisaje de dos mejillas encendidas...
Él no respondió.
-¿Necesito un castillo?-aventuró la mujer.
Él no respondió.

-¿Necesito un príncipe?-insistió ella.
Él no respondió.
-¿Necesito un tesoro?

Él no respondió. No sabía qué responder.
Los ojos de la mujer se empañaron. En ese instante, el joven tan solo vio sus ojos...

-No necesita nada de eso-terminó diciendo
el muchacho-Un castillo lo puede comprar con dinero, un tesoro son sus ojos, y su príncipe podría serlo incluso yo... Lo que necesita para ser una princesa... es volver a sentirse como una niña...

domingo, 16 de noviembre de 2008

gritos y música


todavía tengo que subir la música
para no escuchar los gritos
ansiosos y absurdos
malumorados, llenos de rabia

todavía tengo que subir la música
bien alta, a todo volumen
notas que me hacen olvidar
otra canción estridente

la música suena fuerte
y la puerta mi barrera
evitando los alaridos
y la mierda que queda fuera

martes, 11 de noviembre de 2008

altanera



presuntuosa y altanera,
se creía luna atrayendo mareas

bucaba la perfección y huía de la mediocridad

apartaba de sí todo aquello que consideraba vulgar

tan segura de un amor hacia ella

que despreció su única oportunidad de ser feliz


y ahora llora, pena y se arrepiente

ahora valora lo que ya ha perdido

ahora llora y no hay vuelta atrás