viernes, 31 de octubre de 2008

el cajón de mi cuarto

abrí los cajones
y rebusqué entre mis cosas
todo aquello

que me traía un recuerdo
salté de letra en letra
y encontré una emoción

que tentaba, nerviosa,

la suerte de ser mayor

y me acarició la brisa en la arena

y congeló mis dedos el mar
y me bronceó las mejillas el sol
para poner en mi vida la ilusión
y no pensar nunca más
en cerrar ese cajón

martes, 28 de octubre de 2008

sinsentido



Diferente.



Me aburro.



¡Tanto que hacer!



Y no hay tiempo.



Te tengo.



Y no te quiero.



Te pierdo.



Y te deseo.






Sangro.



Pero no duele.



Sin sentido.



Llueve.



Otra vez.



Me aburro.






Espero una llamada.



No llega.



La necesito.



¡Ya!






Me desespero...



Y me aburro.

martes, 21 de octubre de 2008

en el andén


Te presentas vestido de príncipe de cuento
pero no eres más que un pobre vagabundo
que busca sin éxito a esa pequeña que se perdió

jugando en la antigua estación
mientras tú construías sólidos sueños
sobre una montaña de seguridad y confort

Las ventanas de tus ojos están empañadas
arrastras tus pisadas sobre el andén
los trenes te devuelven asientos vacíos
el silencio de la noche te recuerda su ausencia
y las vías te regalan billetes de ida, pero sin vuelta

Buscas aquella niña efusiva y sonriente

la que te enseñaba juegos y compartía tu ilusión






Abatido, apoyas la espalda contra la pared...
no vas a encontrarla, la dejaste escapar...

Frente a ti una mujer, hermosa y sonriente,
te tiende la mano y te ayuda a levantar...

sábado, 18 de octubre de 2008

hoy vuelvo


"Volveré" dije aquel día...
y hoy, por fin, cojo mi tren...

Vuelvo con la brisa del otoño
siguiendo el manto de hojas

que dormitan sobre el camino


Vuelvo con la inocencia de los niños

y con la ilusión de ser mayor
con las penas que un día me pesaron

y las alegrías que me ayudaron a seguir

Vuelvo con la sabiduría de los viejos
y con la fortaleza de su bastón


"Volveré" dije aquél día...
y por fin me decidí
Ya no dudo, ya no tiemblo,
por fin he comprendido
que no puedo vivir... sin mí